Practicidad y calidez marcan el carácter de esta cocina diseñada a medida. El proyecto prioriza la capacidad de almacenaje y la eficiencia del espacio, incorporando módulos extraíbles, superponibles en columnas y muebles hasta el techo para mantener todo perfectamente organizado y la encimera despejada.
La combinación de Blanco Perla y madera de roble aporta una estética luminosa y acogedora, reforzada por una encimera porcelánica de 5 cm que mantiene la continuidad visual. Como valor añadido, el desayunador abierto y la zona de office, separada con un cerramiento de lamas de madera, suman funcionalidad y conexión con la luz natural.
Proyecto en colaboración con Elena Trocaola Interiorismo